Qué son los Jardines Comestibles

Qué es un Jardín Comestible

Te presento lo que para Mi Jardín se Come significan los jardines comestibles, una manera ecológica, divertida, saludable y original de entender los espacios verdes.

Vaya lío, unos hablan de huertos urbanos, otros hablan de jardín de proximidad y en los países anglosajones y por suerte, cada vez más en España se habla de los jardines comestibles. No estoy inventando nada nuevo, hasta “antes de ayer” el 90% de la población mundial vivía en el campo, casas rodeadas de naturaleza donde, las mujeres especialmente, guardaban su saber natural del uso y cuidado de las plantas para el cuidado de las familias con plantas cerca de la casa. Los tiempos han cambiado, pero por suerte volvemos a rescatar y a revalorizar la proximidad de producción tanto en los hogares como en la hostelería.

1. Función estética sostenible

A veces tengo la sensación de que vivimos épocas de insomnio y que los intentos de modernidad y de industrialización de la agricultura, han llevado a compartimentos estancos la producción de alimentos. Y si se tenía un jardín, se convertía en un espacio artificial únicamente estético y demandante de gran cantidad de recursos… cuanto mas derrochador fuese el jardín que se prestaba (dígase césped, plantas exóticas… ) parecía que mayor valor tendría el mismo.

Me da que vamos "cayendo de la burra" y cada vez son más los paisajistas y diseñadores de exteriores que tienen más en cuenta los recursos naturales y utilizan plantas más adaptadas a las zona. Con los jardines comestibles, elegimos diferentes variedades de plantas, muchas de ellas aromáticas, poco demandantes de agua, asociadas, con diferentes necesidades y ritmos de crecimiento.

Por suerte en mi casa siempre se tuvo muy clara la idea de que sólo se plantaban árboles o plantas con fin comestible. Mejor que plantar un pino, plantemos un manzano. Mejor que tener simplemente una sombra, aprovechemos y comamos su fruto Mejor aprovechar por tanto estos espacios para producir alimentos, las cantidades no van a ser sustanciales, pero sobretodo las plantas elegidas  nos van a permitir aportar un toque de máxima frescura y personalidad a cada plato.

2. Función Terapéutica

Observas tu espacio mejorado, riegas las plantitas más chicas, repicas aquellas que ya han crecido, podas cuando toca, cosechas… respiras, observas el crecimiento de tus plantas y te conectas con el momento presente para desconectar del estrés, diario … para simplemente estar. Todas las preocupaciones desaparecen, en el silencio, surge la comunicación entre tú y la planta y ella te devuelve esa nueva hoja, flor, aroma solamente apreciable para aquel que la cuida y cultiva.

Los girasoles, te miran y los vuelves a mirar, no sólo dan un nivel diferente al jardín, son quizás las plantas que más tocan el cielo, son también las que te roban la mirada y de los que te puedes quedar prendado sin dejar de mirar. Sus líneas, colores, formas estimulan el pensamiento positivo y llegan a ntu subconsciente para aportar alegría.

3. Función Gourmet

Tu creas tal relación que hasta te puede costar arrancar una planta de raíz, así que las lechugas las vas cosechando solamente las hojas que vas a comer, igual que la rúcula, la espinaca. Esperas el momento óptimo para la cebolla y dejas que algún calabacín madure bien para recoger las semillas para el próximo año.

Desde esa primera vez que hice mi primera cosecha a la hora de cocinar, supe del inmenso placer que era cosechar y cocinar tus propios productos. En mi cabeza se “cortocicuitaron” las ganas de cocinar, de cultivar de trabajar , de divulgar… si yo lo había disfrutado … cómo no lo disfrutarían los chefs.

Jardines comestibles entonces ecológicos, si, 100% es posible. Hay plagas, sí, como en un huerto, pero en estos espacios primamos el sabor, no la productividad sino la calidad, la proximidad y la experiencia de ver cultivar, crecer, cosechar y comer esos productos de una frescura inmejorable.

Detrás de todos estos jardines hay mucho estudio, inteligencia, observación y cuidado. Se da pie a los equilibrios, la diversidad de aromáticas y los diferentes planes van haciendo que sea posible.

4. Elementos que lo componen

Y qué llevan…

Un buen suelo, trabajamos con un buen sustrato para asegurarnos que las plantas se van a desarrollar con su pleno potencial.

Flores comestibles, las máximas que pueda…uno de mis pilares es que la totalidad o la práctica totalidad del jardín sea comestible. Es factible, tienen múltiples usos no sólo comestibles, sino también atrayentes de fauna auxiliar, protectores, refugio, equilibrio…

Flores pero también plantas aromáticas de aquí y de otros lados … eso también va en mi ADN… y es que yo también soy de otros lados y las plantas se posan echan sus raíces y se van adaptando. También hay hermosas verduras que nos sorprenden con su valor estético y no sólo comestible que se adaptan perfectamente y que nos sientan fenomenal. El jardín comestible acepta lechugas, verduras, tomates, pimientos… tan bonitos aunque sus flores no se coman… pero claro que sí sus frutos.

5. Cuidado del planeta

Con los jardines comestibles buscamos perennizar las plantas seleccionadas, sus usos, sus propiedades, sus aplicaciones, buscamos alimentarnos solamente de aquello que necesitamos en el momento, nos da vitalidad y alegría al verlas y en nuestra mesa.

Los jardines comestibles están basados en sistemas que imitan la naturaleza buscando perennizar cultivos y estabilizar ecosistemas. En nuestros jardines comestibles el objetivo final es ayudar a la naturaleza a llegar a su máximo desarrollo en un bosque y, en nuestro caso será comestible. Utilizando estos sistemas estamos ayudando al planeta, ya que aumentamos la superficie verde de nuestros espacios, favorecemos la presencia de plantas fijadoras de oxígeno tan importante en este momento, reducimos la huella de carbono de nuestra actividad al reducir el consumo de insumos fósiles en la producción, transporte y embalajes. Se minimiza el consumo de agua utilizando sustratos ricos en materia orgánica que mantiene mucho más la humedad que un suelo desnudo y se asocian diferentes cultivos que optimizan el uso del suelo.

6. Aprovechamiento de los propios recursos de cocina

Los jardines comestibles de “Mi Jardín se Come” promueven el aprovechamiento y el reciclaje de los restos vegetales de cocina para que sean el alimento de las lombrices y que, una vez descompuestos, estos vuelvan ya al suelo. Esta materia orgánica será un rico recurso producido con un mínimo esfuerzo y que será beneficio para todos.

Reducir la cantidad de materia vegetal que se tira, en un lugar como la isla es un algo simple y valioso que nos ayuda a tener espacios todavía más sostenibles.

Al final los jardines comestibles modelan la naturaleza, aprovechan las plantas adventicias locales que tienen sus usos, revalorizan la vida de los cultivos en sus diferentes fases con el fin de alimentarnos no sólo el estómago sino también el alma…

Mi Jardín se Come, ¿y el tuyo?

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