La flor de cilantro, la máxima intensidad y dulzura de una flor

Flor de cilantro

Flores de cilantro, explosión de sabores y texturas

Nos acercamos hoy al cilantro (coriandrum sativus), una planta aromática que, por su sabor, cuenta con tantos enamorados como detractores. Su origen se ubica en Oriente Próximo, desde donde llegó con los árabes al Sur de la Península y fueron siglos más tarde, los colonizadores españoles, los que se llevaron sus granos, expandiéndolos primero en las Islas Canarias y posteriormente en América. Su consumo actual está muy presente en la cocina Canaria, pero también, en la cocina árabe (de donde procede), la latina y muy presente también en cocina asiática.

Es una de las aromáticas cuya calidad está íntimamente relacionada con la frescura y el cultivo del producto que se refleja directamente en la intensidad de sabor. Esta simple regla se acentúa mucho más con las flores, dado que, con muy poca cantidad aportaremos un sabor mucho más intenso con matices más dulces. De esta manera, además de aportar un aroma característico, matices ácidos y ligeramente anisados, estaremos experimentando sensaciones en el paladar que pasan por el picante, ácido, dulce, salado y el amargo, para quedárse al final de la lengua todo un conjunto de sensaciones más allá de su sabor. Pero el juego de sabores y sensaciones con el cilantro continua cuando las semillas verdes se empiezan a formar y aún no se han secado. En ese momento, además de encontrarnos concentrado en cada semillita todo su sabor, experimentamos una explosión de sabor y frescura al morder una de estas bolitas.

Sabores y sensaciones del cilantro

Servidas tantas posibilidades, el juego de los sabores y sensaciones se disponen en la paleta del cocinero para dar rienda suelta a su creatividad. En fresco va perfectamente de la mano con todo aquello que sean sabores frescos: de ahí los famosos ceviches, guacamoles y todo tipo de creaciones que combine hierbas aromáticas o verduras frescas, mentoladas, anisadas, cítricas… mentas, albahacas, perejiles, apios, shiso, cañasanta, o también el hinojo, el pepino y el propio aguacate.

Las semillas secas se convierten en una especie caracterizada por matices anisados, florales, cítricos y a madera. Esta especia nos trasportan a oriente, a la cocina indú, o a la pastelería y cocina árabe. Las semillas secas de cilantro se van de la mano con los sabores cítricos que dan frescura y sobretodo un toque de exotismo en nuestras latitudes. Lo encontramos en el curry o por ejemplo en mezclas como el Ras-al-hanout, aromatizando chocolates o cafés y en cervezas o licores como el Cointreau.

Bueno para la salud

El cilantro nos cuida en múltiples aspectos de nuestra salud, decocciones de las hojas y las flores se pueden utilizar para calmar nuestra vista cansada; El cilantro contiene importantes cantidades de hierro y calcio asimilable así como vitaminas C y A. En sus semillas se concentran propiedades antifúngicas y antisépticas

Entre sus aceites esenciales el 20% ayudan a estimular el sistema digestivo, es un buen estimulante tanto para el cuerpo como para el ánimo, abre el apetito y nos ayuda a disfrutar más de las sensaciones y sabores de las comidas.

Se ha demostrado que, una infusión en fresco de la planta ayuda a limpiar de nuestro torrente sanguíneo los metales pesados que se quedan en el torrente sanguíneo.

Y así podríamos seguir con los innumerables beneficios de esta planta a la que esperamos le den una oportunidad o la sigan amándola, si acaso, un poquito más.

Una semana más, flores ¿para qué os quiero? y es que ¿cómo no os voy a querer?

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