Cata de flores comestibles y vino, visitas y más.

Recuerdo hace seis meses cuando miraba la agenda y pasaban un poco los días sin saber muy bien hacia donde mirar. Por suerte nunca dejé de trabajar, la finca siguió marcando ritmos y las plantas me han ayudado a mantener una dinámica de mejora y crecimiento… buscando siempre huecos para nuevas variedades, aprendiendo de otras posibilidades tanto en plantas, como asociaciones como en nuevos clientes.

Esta semana la protagonista era la Cata de vino y flores que tubo lugar en las Bodegas Monje en El Sauzal. Había que probar las flores, había que degustar las flores y los vinos y había que maridar las flores, los vinos y las tapas. Los pioneros ya me avisaron que no es cuestión de cantidad sino de calidad de los asistentes y la verdad que con ello me quedo.

Una mañana que fue disfrutada en la espléndida ubicación de la bodega, donde además de darnos un paseo por el jardín admirando las plantas y el mundo apasionante de las flores comestibles, Felipe Monje nos guió en las entrañas de la bodega, echa con visión ya desde el origen y donde se produce vino, cultura, eventos, … donde la buena acústica permite maravillas sonoras para el que tiene un mínimo de sensibilidad, donde sus paredes se bañan de cuadros y por el hueco de la escalera caen telas teñidas con vinos, hojas y tintes naturales de muy buen gusto. Ya en el club, ni frío ni calor, en la mesa flores, un boli para tomar notas y empezamos a saborear flores de las más delicadas como un pensamiento, la borraja o la espinaca malabar, pasando por la caléndula, la flor de mostaza y terminado con la potente flor eléctrica. Aquí las protagonistas eran las flores… y los vinos Drago Blanco y Bibiana que al conjugar acentuaban, golpeaba y sacaban los sabores del vino a las flores y de las flores al vino… bueno, y limpiaban paladar.

Sorprenden a todos esas buenas sensaciones que quedan y no terminamos hasta que maridamos unas tapitas con flores y vino. Delicioso pan de flores hecho en el horno de leña, mantequilla vegana con flores con Drago blanco, queso fresco de cabra bañado en flores con Hollera, arroz con azafrán de los pobres con un Tradicional y galletas florales con Moscatel. Es fácil trabajar cuando se disfruta y se hace disfrutar. “Experiencia enriquecedora donde amplias tus horizontes” “Un viaje para los sentidos” “Una experiencia sensorial única" "una cata muy original"

Otra visita, esta vez en la Finca de Gracia fue la de Marcos Tavío del restaurante Aborigen. Contar en la finca con alguien con tanta pasión en unir no sólo la tierra a la cocina de autor, sino también a la historia de los pueblos originarios de la isla es un desafío más que interesante. Un gran hombre, en todos los sentidos, que al caminar por los pasillos a veces difíciles de descubrir, al mismo tiempo que descubría sabores, plantas y posibilidades hace que fueran momentos únicos que requiere mucha concentración. En la finca conviven las plantas de aquí con las de otros lados, las borrajas con la caléndula silvestre, la espinaca malabar con el ajo silvestre y otras que yo me voy comiendo y dejando aún sin saber el nombre... mientras el degustaba y tomaba nota a veces parecía que hasta el tiempo se paraba, para darse cuenta de lo bien que se siente uno cuando está en una naturaleza tan especial.

Las puertas de la Finca de Gracia se abrieron también otro día para Jose Carlos Marrero de GastroCanarias, un hombre metido en muchos calderos al que, de la mano de Trampolín Solidario hicimos descubrir el concepto de permacultura y por su puesto de Jardines Comestibles. Esa semillita quedó y su registro también. No puedo hacer otra cosa que dibujar una sonrisa al verme reflejada en los medios… y es que si hablo de los medios… esta semana tuve el privilegio de disfrutar de una nueva entrevista en la Cadena ser Bierzo. Lo que son las redes, los “me gusta” de los amigos y familia hicieron que hasta en el Bierzo llegara la entrevista de la semana pasada con Cris Hernandez de Gastro Ser Tenerife. Me alegra tanto que la gente disfrute con esta aventura, sobretodo me da mucha más fuerza para seguir trabajando para llegar cada vez a más gente y despertar esa curiosidad por producir y consumir sus propios alimentos de manera saludable y divertida.

Hay nuevos proyectos que empiezan a tomar forma, muchas posibilidades divertidas que seguro darán fruto, gente estupenda con la que me voy encontrando con los que rápidamente voy encontrando sinergias. Gentes tan humanas y cercanas que me inspiran, que me ayudan a que cada día sea un poco mejor para aportar un poco más de valor. Una semana más. Gracias.

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