Calendula –

Calendula

Iniciamos una nueva colaboración que nos hace mucha ilusión. La web gastronómica huleymantel nos ha pedido abrir una sección de flores comestibles en su web y la verdad que nos hace mucha, mucha ilusión. Así que para los seguidores de Mi Jardín se Come también tendréis la opción de seguir cada publicación en nuestra web. Desde esta semana y al principio de cada semana tendréis acceso a una nueva publicación sobre una flor comestible.

La caléndula, maravilla, botón de oro, entre otros nombres…

Normalmente de color naranja o amarillo, aunque también existen las de colores pálidos, mas anarajados o rojizos.

Su prima menor (por ser más pequeña ) caléndula silvestre (calendula arvensis) crece, como su propio nombre indica, de manera silvestre por nuestros campos durante las épocas más lluviosas . Una mala hierba comestible fácil a reconocer y comer.

La caléndula destaca por sus virtudes medicinales, sobretodo para tratar problemas de la piel (en infusiones en aceite), como alidada de las mujeres para tratar los dolores menstruales, digestivos y como que allá por donde pasa suaviza y calma los dolores.

Sus pétalos frescos, de color intenso, se utilizan para consumir en fresco allá donde se presten. Cierto es, que si comemos unos cuantos de una sola vez, nos amargan un poco.

Los pétalos secos son conocidos como el azafrán de los pobres que utilizaban los campesinos para dar color a su cocina. Hoy se abren múltiples posibilidades a quien le preste una pizca de atención.

Es una planta de muy fácil cultivo, que además nos regala sus flores todo el año, que cuantas más flores quitemos (mejor a eso del medio día) más flores nos va a dar y que pinta con su color y vistosidad a nuestros huertos y jardines.

Es una planta que además se utiliza mucho en la agricultura ecológica asociada a los cultivos ya que actúa como repelente de plagas, al mismo tiempo que atrae abejas a nuestro jardín.

Y bueno, cuando una se pone a pensar en caléndulas, flores, brotes, naturaleza y cocina se le viene rápidamente a la cabeza muchos grandes chefs, pero una muy especial Iolanda Bustos y su restaurante La Calèndula

Cocinera biodinámica a la que admiro y quien tanto me inspira, por sus modos, ritmos, su bien hacer y su naturaleza.

¿flores para que os quiero? Y es que ¿cómo no os voy a querer?

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