Bizcochón de flores comestibles

Bizcochón de flores comestibles

Esta semana os traemos una receta de bizcochón de flores comestibles. Nuestro calendario marca este año no sólo el encontrarnos en el corazón de la Semana Santo, Viernes Santo, día de aquellos que practican la tradición Católica de ayunos y de silencio.

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El inesperable transcurso de los acontecimientos hace que las ciudades y pueblos de muchos lugares del mundo vivan esta semana de la manera más inesperada que se podría vivir en silencio y con mucho más recogimiento del que ninguna tradición ha podido nunca imaginar, inculcar o promover.

Así que, en medio de este silencio y de ayunos de libertad de los que todos esperamos ya su Pascua, he querido esta semana compartir la receta de un tradicional “bizcochón de agua” partiendo de la petición de los alumnos que recibí en la Finca de Gracia cuando todo era “normal”.

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Ya dentro de la cuarentena, les hablaba del vinagre de los cuatro ladrones y de como “tunear” un vinagre para que nos cuide en salud y sabor. Esta semana, me gustaría reinventar con todos ustedes los sinsabores que nos comemos y ponerles las flores como ingrediente principal.

El proceso parte de cosechar tus flores y aromáticas favoritas, macerarlas durante al menos una semana en el aceite que vayas a utilizar, es muy importante que las flores estén secas pero que no haya nada de humedad.

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Pasado ese tiempo, filtramos y nos servimos del aceite.

Ingredientes:

200 g harina integral espelta

25 g harina maíz

15 g levadura

110 g de azúcar

250 cc agua

75 cc aceite macerado con flores (yo lo he hecho con aceite de oliva, que queda un sabor un poco más intenso)

1 cucharadita de lecitina de soja.

Mezclamos por un lado los ingredientes sólidos en un recipiente y batimos por otro lado a máxima velocidad el agua, el aceite y la lecitina de soja durante 10 segundos. Por último, añadimos la parte líquida a la sólida y mezclamos bien.

Colocamos en el molde y lo llevamos al horno 180 ºC durante unos 40 minutos… (ya sabéis dependiendo del horno) así que lo mejor comprobar antes de retirar y verificar si está ya cocinado.

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Y listo para comer…

No les puedo decir más que, si a alguien le quedan dudas sobre si puede estar bueno un bizcocho sin huevos ni leche y en tal caso como se puede sostener y sobretodo comer, le den la oportunidad a mi propuesta de esta semana, al fin y al cabo, son ingredientes que todos tenemos en nuestra despensa.

Y bueno, si no hay flores, pues les invito a sacar a la luz las especias favoritas que tengan en casa, cáscara de naranja, limón… y elaboren su propio bizcochón. ¿Se atreven?

Una semana más, un día más para valorar ¿flores para qué os quiero? Y es que ¿cómo no os voy a querer?

Una semana más en la web gastronómica hule y mantel

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