Aciano una flor que entra por los ojos

Aciano, la flor que no solo entra por los ojos

Centaura Cyanus : azulejo, azulete, ojeras, escobilla...

Esta semana dedicamos la sección a una preciosa flor originaria de la Europa Continental y que, dada su perspicacia al crecer asociada con los cultivos de cereal, ha hecho que la encontremos prácticamente en todo el mundo. De hecho, en el último siglo se la ha llegado a considera una mala hierba. Así que descubramos hoy una mala hierba que se come y mucho más.

Es una planta que tradicionalmente se ha utilizado por sus propiedades medicinales, especialmente para tratar afecciones vinculadas con los ojos. De hecho, cuenta la tradición popular, que el color azul cían característico de sus pétalos trataba las afecciones de las personas de ojos azules y el llantén las de los marrones. Lejos de esas posibles discriminaciones, especialmente porque hoy en día podemos encontrar multitud de colores, se le reconoces propiedades digestivas, diuréticas y tónico – estimulantes. La industria cosmética no es ajena a sus virtudes y cada vez encontramos más productos que la incluyen.

Las virtudes culinarias de los pétalos en fresco también entran por los ojos, sus colores juegan en la gama del blanco, azul, violeta, rosa… siendo el color predominante el cían. Su delicadeza sublime, debido a una textura ligera y suavidad potencia la belleza del plato allá donde sus pétalos se posen. Su aroma prácticamente imperceptible, su sabor nos puede recordar al de la alcachofa que nos puede dejar en la boca una ligera astringencia.

Color, textura y el etéreo sabor de los pétalos realzan la composición de sabores y texturas del Tomate yuzu - mozarella búfala del reconocido chef Víctor Suárez del Restaurante Haydée en la Orotava quien, junto a su hermana Laura trabajan el producto local, incluso con su propia huerta repensando y reformulando siempre nuevas y deliciosas posibilidades.

Los pétalos secos toman otra vida manteniendo su brillante color, lo que le ha permitido tomar protagonismos diversos en repostería, pastas, sopas, sales, azúcares… pero también en mezclas de infusiones y tés como por ejemplo el Earl Grey.

Su cultivo es fácil, es una planta anual, amante del sol y del calor, sin ser muy exigente llega a tomar un porte bastante alto y a dar innumerables flores muy atractivas para las abejas.

Simbolismos a esta flor no le faltan, los campos que fueron testigos del Desembarco de Normandía, años después, se cubrieron de amapolas y acianos símbolos de la supervivencia a la II Guerra Mundial. Tal vez por ello, era una de las flores preferidas de John F. Kennedy, o tal vez por el guiño al estado libre de los nobles que portaban una flor en la solapa de su chaqueta en la Inglaterra más clásica. En aquellas fiestas, a falta de tinder o aplicaciones afines, el ingenio y el lenguaje de las flores daba respuestas sutiles que aún hoy cuesta por veces descifrar.

¿Flores para qué os quiero? Y ¿Cómo no os voy a querer?

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